fbpx
Connect with us

Editorial

Joe Biden y el busto de César Chávez…

Por:Gil Morelos

Publicado

on

¿La comunidad hispana llega al centro del poder en Estados Unidos?

Con un busto en bronce de César Chávez, justo atrás de él y su escritorio, entre retratos de su familia, el presidente Joe Biden lanzó un mensaje alentador a la comunidad hispana y al mundo, al reconocer la lucha y el liderazgo de este hombre de sangre mexicana, que encabezó -junto a Dolores Huerta, y otros hombres y mujeres-, una gran movilización por el respeto a los derechos de las y los trabajadores agrícolas, particularmente indocumentados. Esa lucha derivó en la creación de la Asociación Nacional de Campesinos hacia 1962, y después en la Unión de Campesinos, la United Farm Workers of America (UFW), por su nombre original en inglés. La historia de esta emergencia civil es muy apasionante, y su conocimiento es básico para entender los procesos que hoy se viven en Estados Unidos.

Un análisis muy claro es que, por primera vez en su larga historia como nación independiente, Estados Unidos de América reconoce la importancia de las y los inmigrantes indocumentados, y en especial de la comunidad mexicana que es, con mucho, la mayoría de los entre once y doce millones de inmigrantes indocumentados que hay en Estados Unidos, algo así como 3.6 por ciento de la población total de nuestro vecino. 

Pero no solo tiene que ver con desplegar acciones humanistas para favorecer a indocumentados desprotegidos de origen iberoamericano. Es prácticamente la legitimización y reconocimiento oficial, de la importancia de la comunidad hispana, que es profundamente influyente en la economía y la política, y que, por cierto, favorece mayoritariamente al Partido Demócrata. Las y los hispanos han generado y generan, votos decisivos en estados de tradición hispana como California, Nevada, Arizona, Colorado y Nuevo México, (entendible porque aquí se concentra la población), y ahora, además, en estados claramente republicanos, como Georgia, y los tres denominados “bisagra” por su determinante papel en el comportamiento electoral en ese país: Michigan, Pennsylvania y Wisconsin, que tuvieron una función súper importante en el triunfo de Biden.

Además del busto de César Chávez, en la oficina de Biden hay otros elementos muy descriptivos, como la silla de cuero marrón oscuro, y una bandera estadounidense y otra con el sello presidencial que reemplazaron las banderas militares impuestas por Trump.

El nuevo mandatario conservó el escritorio Resolute, -construido con madera de roble del barco británico HMS Resolute, que exploró el Ártico-, usado por Roosevelt, Kennedy, Reagan, Carter, Clinton, y Barak Obama entre otros, y que fue un regalo de la reina Victoria al presidente Rutherford B. Hayes en 1880). 

En el Despacho Oval, tras la redecoración para borrar rastros y mensajes de su antecesor, Biden pidió en bronce a otros luchadores por los derechos civiles, como Martin Luther King Jr. y Rosa Parks; y una escultura del presidente Harry Truman, en lugar de la efigie del influyente premier británico, Winston Churchill. Frente a su escritorio, hay cuadros con imágenes de los presidentes George Washington, Thomas Jefferson, Abraham Lincoln y Franklin D. Roosevelt, y Alexander Hamilton. La redecoración de la oficina, implica un cambio, y mensajes claramente subliminales, sobre la ruta crítica del nuevo gobierno estadounidense.

Así, frente al racismo y la xenofobia contra los indocumentados, evidenciados en acciones concretas como el muro y las deportaciones masivas, durante los cuatro años del gobierno de Donald Trump, el presidente Joe Biden reconoce la importancia de este grupo social, en la economía y la estabilidad social que se vive en algunos estados. Desde la tolerancia cero de Trump contra los “soñadores”, los indocumentados, Joe Biden, con su nueva política migratoria, pretende unificar a las familias y desarrollar programas de regularización de la situación migratoria, de cientos de miles y quizá millones de personas que puedan cumplir con ciertos requisitos, y que hoy ya viven, trabajan y a veces mueren, en ese país.

La reforma migratoria de Biden, reconocida inmediatamente por el presidente Andrés Manuel López Obrador, contempla inversiones importantes en tecnología para proteger la frontera, y con ello, suspender la construcción del muro en la frontera sur con México. Además, se multiplicarán los recursos económicos para los países centroamericanos, para contener con empleo y beneficios asistenciales, a las personas que desesperadamente salen hoy o intentan salir de sus países, en busca, sí, de ese “sueño americano”, que desconoció el controversial Donald Trump.

Otra señal que refuerza el mensaje del busto de César Chávez, es el nombramiento de Roberta Johnson, ex embajadora de Estados Unidos en México, como coordinadora de la frontera sur, lo que muchos analistas y líderes sociales y políticos en ese país, han tomado como una muestra del deseo de Biden por reparar restaurar y reconstruir las dañadas relaciones con la comunidad hispana.

Un indicio más de esta determinación, son los nombramientos, por ejemplo, de muy reconocidos hispanos que viven allá, como Xavier Becerra, propuesto para Secretario de Salud; Alejandro Mayorkas, nominado a la Secretaria de Seguridad Nacional, y Miguel Cardona para Secretario de Educación. En la Casa Blanca, nunca antes se había visto una representación hispana de primer nivel.

Para muchos observadores políticos internacionales, la reivindicación de Biden a la comunidad hispana, con una reforma migratoria muy positiva, además de reconocer la lucha, y los derechos de este influyente grupo social, puede significar que los hispanos, ya llegaron al centro del poder.  

En México, el contagio de Covid-19 del presidente López Obrador, la evolución de la estrategia sanitaria contra la pandemia, y las negociaciones políticas cupulares, para designar a las y los candidatos a puestos de elección popular en los comicios de junio, ocupan el tiempo y la atención, prácticamente de todo el mundo. No sabemos en realidad cómo han permeado en las clases política y empresarial, las acciones del nuevo gobierno estadounidense. Personalmente creo que México, y particularmente Michoacán, resultaremos beneficiados tanto por la política migratoria, como por las oportunidades de negocios que se abrirán. Lo importante, en todo caso, es estar preparados. Desde el Comce Michoacán, ya hacemos nuestra parte.

En este contexto, el código cifrado, detrás de Joe Biden, en su despacho de la Oficina Oval en la Casa Blanca, está inscrito en la historia de un hombre, y un movimiento civil de lucha y resistencia a toda prueba: César Chávez. ¡Nada más!

Continue Reading
Advertisement
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies